Aikido y la vida
En mi caso, la práctica diaria del Aikido me está proporcionando una gran calma, capacidad de relajación, disciplina,una gran fuerza, coordinación, flexibilidad, desplazamiento y potencia, una vitalidad que no había tenido antes, eso que practico otras actividades los fines de semana como el kempo, el blitz ajedrez y el ping pong, pero es el Aikido el que me permite una visión más positiva de la vida, poner en práctica el rebote y la desviación de las intenciones y energías hostiles tan comunes en el mundo, enfrentar mis problemas con mayor seguridad, armonizar el entorno a través de mi energía consciente, proactiva y bien dirigida y pulir mi espíritu (trabajo individual) a través del Budo.
Espero poder entrenar hasta que mi cuerpo un día no se levante más.
Pretorian
Caracas, Venezuela
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